El 20 de mayo, el barrio de Villaverde acogió una jornada comunitaria muy especial en la que participaron todos los grupos del Programa de Atención Continuada (PAC) del Departamento de Servicios Sociales. El encuentro reunió a menores y profesionales de Villalonso, Butarque y San Cristóbal en un espacio de convivencia, participación y ocio compartido.

Un espacio para el encuentro

La jornada se desarrolló en el Auditorio de El Espinillo, con el objetivo de favorecer el encuentro entre los distintos grupos del servicio, promoviendo la interacción a través de propuestas dinámicas como actividades deportivas y un concurso de talentos. Todo ello con la finalidad de generar un entorno donde los y las menores pudieran compartir experiencias, fortalecer vínculos y dar rienda suelta a su creatividad.

Talento, participación y compañerismo

A lo largo de la jornada, los participantes demostraron una gran implicación, entusiasmo y espíritu de equipo. El talent show fue uno de los momentos más destacados, con actuaciones en las que los chicos y chicas exhibieron sus habilidades artísticas y expresivas, sorprendiendo por su diversidad y calidad.

Cabe mencionar especialmente la llegada del grupo de Butarque, que participó con una pancarta diseñada y elaborada por los propios menores. Este gesto reflejó no solo el trabajo previo realizado, sino también el fuerte sentimiento de pertenencia generado en torno a la actividad.

Un trabajo conjunto clave

La coordinación general de la jornada facilitó la organización y articulación entre los distintos dispositivos y profesionales, destacando también el compromiso del equipo educativo, que acompañó en todo momento a los menores, facilitando su participación y bienestar.

Su implicación, capacidad de acompañamiento y coordinación contribuyeron a generar un ambiente seguro, positivo y participativo durante toda la jornada.

Una jornada cuidada al detalle

A pesar de las altas temperaturas, la actividad se desarrolló sin incidencias. La adecuada organización de los tiempos de descanso e hidratación, junto con el reparto de agua y helados, permitió garantizar el bienestar de todos los participantes.

La jornada concluyó con una valoración muy positiva, tanto por parte de los menores como del equipo educativo. Este tipo de iniciativas refuerzan el valor de los espacios comunitarios como herramientas para fomentar la convivencia, la participación y el sentimiento de grupo entre los distintos recursos del territorio.

Sin duda, una experiencia enriquecedora que invita a seguir construyendo comunidad en Villaverde.

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